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ECCE LUPUS STIPPARIUM

por Ruth Moreno Rodriguez

 

Este blog fue abandonado en el año 2007.

Gracias a todos por acompañarme durante todo este tiempo, si necesitas cualquier cosa:

http://ruth-moreno-rodriguez.blogspot.com/

::: ECCE LUPUS STIPPARIUM :::

:::: ekzisti ambaŭ spirito interne mia sino ::::
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...

Es extraño que cuándo nos sentimos vacios es cuándo más estamos llenos y empezamos a desbordar un montón de esas cosas terribles, a llenar nuestro alrededor de lo que nos falta por dentro.
Ella dijo que se sentía desconsolada, que hubiera preferido más reconocimiento por aquello que hizo y una semana más tarde le compré flores. Las flores que son tan deliciosas en color y perfume...  se secan o se pudren en unos pocos días, así son las flores; tienen esa cualidad de ser tan efimeras y nos obligan a tirarlas a la basura como cualquier cosa.
Es por eso que entiendo la indeferencia con la que las recibió y el desden con el que se sentó en mis flores, porqué en realidad las compré para mi. Para llenar todas esas veces de pedir, de tirar y regar tantas palabras en el piso.
Cuándo alguien tiene sed, solo se le quita con agua, a veces queremos beber otras cosas que no son agua... y nos vaciamos una botella vacia en la boca, y nos llenamos de ausencia.

BASADO EN UNA HISTORIAL REAL

 

 

 

 Querido diario:

 

Hoy, el mundo ha cambiado, acabo de despertar de la realidad más cruda que mis 19 años han visto hasta ahora y mi mente está tan revuelta que no sé ni  porqué escribo y si tiene esto algún sentido. Está mañana al levantarme sentí por primera vez que este departamento no estaba solo; mi hermano estaba sentado en la mesa sencilla de la cocina, había preparado el desayuno: el café, huevos cocidos, fruta picada y un sándwich de mermelada de fresa con mantequilla. Nunca me sentí menos sola desde que llegue al Distrito Federal hasta está mañana. Nunca.

 

Al verlo mis ojos se humedecieron, pensé que todo habría sido solo una pesadilla, una triste y desgraciada pesadilla. Corrí hacía él, le bese la fría frente y comimos alegres en silencio.

 

Las 8:00 en punto, debo irme a la Universidad y salgo tranquila de la casa, nos despedimos en la puerta y al llegar a la escalera vuelvo la mirada una vez más… se ha desvanecido. No. No, entró al departamento sin cerrar la puerta, así que camino hasta allí y la cierro mientras grito hacía adentro “¡Hasta luego!”.

 

Al entrar a la escuela una bala de incertidumbre atravesó mi cabeza y de repente la pesadilla fue comprendida, mi hermano estaba irremediablemente muerto. Pero, pero… ¿Cómo podría ser, si habíamos desayunado juntos? ¿Cómo podría entonces haber besado su frente, su… fría frente? ¡No! No es verdad.

 

La incertidumbre me paralizó por varios minutos hasta que la fuerza de varias miradas me hizo reaccionar, estaba en la puerta del salón de clases y 30 pares de ojos me contemplaban en silencio, y más que la mirada fue la compasión la que me hizo volver en mi, había una compasión empalagosa en aquellas miradas y un largo silencio después. Ellos lo sabían. Asustada busque entre aquellas figuras conocidas, algo que rompiera esa inmovilidad. Puedo suponer de qué manera me contemplaban, porque seguramente me veía tan perturbada que uno de ellos se acercó y me abrazó.

“Gracias” dije. (¿Gracias?)

Mi cabeza se hundió en esos hombros, las miradas se alejaron y el ambiente se relajó. Me senté y reconocí a todos.

“¿Te sientes mejor?” me preguntó Erika, que me había abrazado.

“Sí, ¿porqué?” le dije sin pensar.

“Ayer te veías bastante mal, me arrepentí de no acompañarte a tu casa, no debí haberte dejado sola, pero no sabía que hacer y no sabía que decir…” susurraba algo exaltada.

“¿Sola?”

“Pues si… lo lamento tanto.”

“No te preocupes, no estaba sola” le dije tranquilamente.

Ella soltó un suspiro largo y se dio la vuelta, la maestra comenzó la lección.

 

(…)

 

El día transcurrió normal a partir de ese momento, aún siguieron mandándome tristes gestos y bastantes silencios, pero de todas formas no me importó, mis pensamientos estaban alejados, estaba recordando mi casa, allá en la bella Michoacán: el jardín llenó de flores, las cortinas ligeras de la sala, las pinturas de mi mamá, mi padre tomando café en su sillón, el gato en la ventana, ahhh… extraño tanto mi hogar. Desde que llegue acá a estudiar, lo he visitado tan pocas veces. Aquel cuarto de niña con sus paredes amarillas, la niña que salió temprano del lecho para ir a la capital a buscar un futuro mejor, para estudiar en la Universidad, para abrir una brecha a mis hermanitos… Rosa y Ricardo.

 

Aún recuerdo la despedida hace un año más o menos, todos estaban alegres por mi, yo sabía que mi madre estaba ahogándose las lagrimas en la garganta para no llorar, y yo se lo agradecía, pues fácilmente hubiera decidido quedarme. Rosa me compró este diario, para que nunca olvidara nada, mi padre me daba mil consejos, y  mientras todos me colmaban de bendiciones Ricardo había ido a esconderse debajo de la cama. Yo pensé que estaba celoso, porqué siempre fue muy envidioso, así que no hice mucho caso. Semanas antes se la había pasado festejando por el nuevo cuarto que tendría, más amplío que el anterior, y porqué ahora seria el más grande de la casa… 12 años y ya era “el hermano mayor”. Claro, sí yo no estaba.

 

Llegó el momento de irse y me sentí culpable de hacerlo sin decirle adios a Ricardo así que lo fui a buscar, llegue y al verme salto de la cama a mis brazos: “No te vayas, porfavor”; sendas lagrimas rodaron de sus regordetes cachetitos. “No te vayas” me dijo de nuevo. Y yo no sabía que hacer, lo puse de nuevo en la casa no sin alguna dificultad, ya que estaba aferrado de manos y pies a mi.

“Entiende” le dije ya un poco molesta.

“Voy a volver, regresaré y vendré a visitarlos, lo prometo” y salí de allí.

 

Cumplí mi promesa, llamaba por telefóno todos los días y cada mes iba a casa a pasar un par de días con mi familia, pero ya no era lo mismo, ya nunca va a serlo.

La última llamada que recibí fue hace tres días, era mi tío Antonio:

 

“¿Araceli?”

“¿Tío Antonio?, ¡Que milagro! Vaya, es la primera vez que me llamas ¿Cómo has estado?”

“…”

“¿Sucede algo?”

“Pues Ricardito está en el hospital, y pues quieren que vengas.”

Y a mi mente vino aquella ocasión en que se rompió la pierna por andar jugando en la escalera y tuve que faltar un par de días a la Facultad para estar con el en casa, después de todo no la pasamos nada mal, así que está vez no me preocupe demasiado, seguro estaría feliz de verme, un día anterior hablamos por teléfono.

Ricardo estaba más serio que de costumbre, tenía metida en la cabeza la idea de irse unos días conmigo, pero aún no estaban cerca las vacaciones y mis papás jamás lo permitirían, así que finalmente lo convencí de esperar a diciembre, a tal vez la segunda semana, para pasar Navidad y Año Nuevo con mamá, papá y Rosa. Antes de colgar me dijo: “Hasta luego, ya no te enojes, prometo esperar.” Y colgó.

… … el único sonido que quedó fue la monótona señal de imitación del auricular… … cómo ahora. Mi tío colgó, quedando antes en la hora a la que me verían en la central ese mismo día.

 

Nunca imagine lo que pasaría, aún no estoy segura de que halla pasado. No quiero.

 

Subimos al carro de mi tío, él sumamente nervioso me ponía de vez en cuándo la mano en el hombro y tuve el presentimiento de que mi hermano tenía algo más que una pierna rota.

 

“Hay que ser fuertes Araceli” me dijo.

El aire abandono mi cuerpo y para cuándo tuve fuerza para preguntar habíamos llegado a casa, ¡Dios me perdone si miento al decir que fue el infierno para mi!

50 sillas enfiladas en el jardín, tíos y tías, primos y primas, mi madre evitando enfrentarme abrazando a mi padre. Ni una sola mirada, ni una sola palabra para mi.

Y en el momento más angustiante de mi vida, entre corriendo a la casa, ni siquiera pase a la estancia, corrí a busca a Ricardo debajo de la cama…

 

¡No!

 

Bajo la escalera y lo veo, lo abrazo, lo cargó hacía mi pecho mientras acaricio su pelo, sus manos la frías y muertas tan suaves como siempre. Y por más que lo llamó, ya no contesta.

 

“¿Ricardo?”

 

A duras penas me separan del cuerpo muerto de mi hermano.

Y yo gritando: “¡No es justo, tiene trece años!

 

(…)

 

Sus mejillas antes tan rosas, su frente sudorosa de hacer tanto ejercicio por andar corriendo con la pelota adentro… ya nadie romperá floreros en casa, ya nadie me jalará el cabello. Ya nadie suplicará cada mes:

“Araceli, no te vayas… por favor” y nadie me besará los ojos para secar mis lágrimas, mis tontas lágrimas: “Araceli, no llores por ese muchacho, yo también te quiero… mucho más”.

 

Yo no supe cuánto quise a mi hermano hasta que lo tuve tan lejos, y descubrí que era lo qué más extrañaba de Michoacán, pero yo no podía volver. Yo estaba en la Universidad por ti y por Rosa. Perdóname, quizá no te perdí está semana, quizá te perdí desde aquel día en que decidí venir…

 

Las lágrimas mojaron mi cuaderno de notas, y la maestra me sacó del salón para respirar mejor.

 

“Mi hermano no puede estar muerto, estaba conmigo está mañana” le digo enojada.

“Tienes que ser fuerte” contesta comprensiva la maestra.

“¿Ya para qué?” y le grito “Sí lo que por falta de fuerza no le dije, ya no se lo puedo decir.”

 

De repente la maestra ya incomodada se da la vuelta y se marcha. Y yo también vuelvo a mi departamento de universitaria. Más abandonado y más gris que antes.

 

“¡Ya regrese!”

Viene a mi encuentro Ricardo y me abraza como aquella vez:

“No te vuelvas a ir, por favor”

“Nunca, no de nuevo” y le beso la fría frente.

 

 

Mi hermano se suicido el lunes, después de colgar el teléfono.

Rosa de 10 años lo encontró aún luchando contra la soga, pero sus manos infantiles fueron incapaces de salvarle la vida, y lo vio morir. Después del funeral quise platicar con ella, pero ninguna de las dos pudimos y entiendo su voto de silencio. Entiendo, entiendo la angustia que sintió, y sobre todo la impotencia.

 

¿Qué lo hizo tomar esa decisión? Resolverlo no lo va a traer de nuevo. Pero lo que más me duele es no haber podido estar allí. Yo sé que Rosa hubiera podido salvarlo si también mis manos la ayudaran.

                     

(…)

 

 

GUITARRA ESTELAR

Guitarra Estelar is the brand new project from a young Mexican videomaker artist Aristeo Pantoja. This sample was made for the short films biennale the "los anonimos" to be celebrated in Mexico City during 2006. Guitarra Estelar depicts the alienation reality of a chaotic city, harmonized with an spontaneous character.
 

CORTAR ZARZAS PEQUEÑAS

 

 

 

Así es, prendo un cigarro para mi y otro para ti al mismo tiempo, hacemos un chiste de eso. Reímos a gusto como lo hacemos solo nosotros, cuando nadie nos escucha, cosas que solo nosotros entendemos, como el titulo de esta fotografía. ¿No será verdad, saliste de un cuento?

El mundo se vuelve más pequeño pero a la vez más delicioso dentro de este cuarto. Buscas sin buen resultado el diario, temiendo que Mariana lo haya leído, y se entere con morbo de nuestros secretos a voces, que lo habías dejado junto a los libros enfrente del escritorio, lo intentas sacar de abajo del ropero, de entre las sabanas de la cama, del cuarto de la hermana y entre las gorras del cajón de papá. Se acaba mi cigarro.

El diario aparece y la puerta se cierra, se desentierra de alguna parte y leemos en silencio. Lo cerramos al iniciar una lucha de miradas, de besos, de respiraciones cortadas, de un abrazo desesperado por abrazarnos muy fuerte. Caemos divertidos en la cama, nos vemos a los ojos, cómplices de este momento.

La boca, los ojos, las mejillas, el cuello. Giramos, nos acariciamos la espalda, nos damos la mano con fuerza para no perdernos. Recordamos algún pasaje literario, el acento, aquel otro día, el lunes, la Maga, el axolotl salamandra, la muerte, cronopios, risas, de nuevo poesía, colores, la hora y de nuevo te beso, me besas, nos besamos. Me aprietas un poco más las manos, me muerdes, silencio, cerramos los ojos, caemos y reímos de nuevo. Euforia.

Tomamos té debajo de las cobijas, cerramos los ojos, nos acariciamos los parpados con los labios, la piel desnuda y fresca. El silencio pasmódico de las avispas en la ventana y el olor de los libros junto a la cama nos arrullan hasta dormirnos, mientras soñamos a que estamos en la orilla del mundo, a que sentimos el aire jugando en nuestro cabello y escapando entre nuestros dedos cuando lo queremos agarrar, como agua. No hablas, no abres la boca, ni mueves la lengua, pero te escucho; yo también...

El susurro nos despierta, reímos de nuevo, nos mordemos las piernas, los brazos, los muslos, los dedos, nos comemos enteros y nos contemplamos casi serios, conversamos de nuevo en silencio.

Nos vestimos y prendemos un cigarro de camino a la biblioteca, a regresar cada quien a su libro, cada uno a su cuento.

 

 

ECCE LUPUS

Permiso para proyectarse.

La imagen la saqué de algún lado del internet.

 

 

 

:::INANICIÓN:::

 

Y estas ahí, sentado frente a mi,

al otro lado.

Me distraen tus labios,

me distrae tu mirada de conejo,

tus encantos sencillos.

Quisiera echar a correr detrás de ti,

alcanzarte y probar la tibia sangre,

más roja y más fragante al ser derramada en tu pelaje.

Pero no puedo matarte, no puedo comerte.

Soy un lobo, enamorado de un conejo;

 un conejo suicida, enamorado del lobo.

 

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YO MOLDEANDO ESCULTURAS, FOTO PATROCINADA POR JIMENA. 

 

 

 

ESTUPIDECES

 

Eran como las 3 de la mañana y cómo de costumbre no podía dormir por haberme desvelado tanto durante estos últimos meses, con la diferencia de que no tenía nada que hacer hoy e incluso me había perdido otra reunión con los amigos, no sé si por apatía o porqué realmente me sintiera mal físicamente. Di muchas vueltas en la cama antes de poder dormir, pero justo en ese momento la puerta del cuarto se abrió, intenté girar para ver quién era, por supuesto que estaba muy asustada, nadie entra a tu cuarto de madrugada. Intente girar y no pude, de nuevo el miedo me inmovilizo (me pasa seguido); fue cuando claramente escuche el deslizar de la puerta, que se cerraba atrás del sujeto que había entrado, intente gritar y no salió nada de mi garganta. Una mano se deslizo junto a mis ojos y su cuerpo junto al mió, tenía las uñas pintadas de negro. Eso me tranquilizo repentinamente, porque relacione esas uñas negras con las de un amigo, del que no hace mucho había recibido correspondencia. En ese momento me pude mover, girar, para comprobar que todo había sido jugarreta de mi imaginación y quizá un poco del cansancio.

Pienso que no todos han sido días malos, a veces por ahí surgen cosas que me hacen feliz, cosas que puedo hacer, cosas para divertirme y que me hacen olvidar lo demás. Soy una persona normal, con una vida normal, en una casa normal, y con problemas y alegrías normales. A veces eso de decir normal les molesta a algunos, pero no me interesa.

Hace ya dos semanas que tengo la misma pesadilla (se puede decir que es una pesadilla), ayer precisamente me dormí en la sala, en un sillón; porqué han estado arreglando mi casa y no he podido usar mi recamara. Bien, pues estaba sola y de nueva cuenta no lograba dormir a pesar de lo mucho que lo deseaba, había visto ya 3 películas malas y ya no podía más. Cuando por fin apague la televisión un hombre entró por a puerta principal, y se me acerco, me tape la cara con una cobija e hice un esfuerzo por despertar (a estas alturas ya me acostumbre a mi pesadilla), de nuevo desapareció. Me levante y corrí a  asegurar todas las puertas y ventanas, regresé a la sala y me di cuenta que la puerta de mi habitación estaba abierta cuando estaba segura de haber puesto llave desde antes incluso de ver las películas, retrocedí y una mano me sujeto de la mano. Estaba enojada, sabía que era la pesadilla y de repente me desperté; revisé la puerta y me senté a pensar que tal vez era más que una pesadilla.

Siempre he tenido conflictos con las pesadillas recurrentes, con esos malos sueños, los mismos escenarios, los mismos personajes o aquella ocasión que me dio insomnio durante varios días porque inmediatamente cerraba los ojos mi cuerpo se despedazaba hecho piedritas. Pero nunca antes había sido tan real, nunca lo había confundido tanto con el tiempo real. Cuanto más pienso en eso, más grave creo que es.

Como sea, no voy a contar todo mi repertorio de viajes oníricos, únicamente el último.

Ayer después de tranquilizarme, me volví a dormir, con la promesa de no volver a ver al tipo que se metía a mi casa quien-sabe-como; entonces soñé algo que de verdad deseaba.

Pero también comprobé algo que sospechaba, que estoy enamorada de alguien de quien no debería estar enamorada. Me muero de ganas por escribir su nombre, me muero de ganas por darle ese beso que me daba en sueño, por decirle que esa canción que le dedique es literal.

 

NO SE PROYECTEN, NO ES REAL.

COSAS DE AMIGOS

ES DIFÍCIL NO USAR AQUELLAS FRASES TRILLADAS, PERO ES MÁS DIFÍCIL USARLAS Y SABER QUE SON CIERTAS, QUE VALEN PORQUÉ LAS DICES SINCERAS Y NO PORQUÉ SON ADECUADAS Y SUENAN BIEN. NO HACE FALTA HACER POESÍA O UNA COMPLICADA TRAMA DE PALABRAS REBUSCADAS PARA DECIRTE ESTO, GRACIAS POR NO DEJARME SOLA, GRACIAS.

a Tochtli, Juan, Jimena, Johan y Memau.

MIS GURUS

 

 ALGUIEN A QUIÉN SEGUIR

 

 

"Los premios se basan siempre en una elección democrática. No obstante, el arte no tiene nada que ver con la democracia, puesto que el arte es una cuestión subjetiva.”

 

 

Jan Svankmajer, CINEASTA Y  MI LOCO FAVORITO

 

 

 

 

 ¿A QUIÉN ADMIRAN LOS LOBOS ESTEPARIOS CUÁNDO NO ESTAN CONTEMPLANDO AZALEAS?

 

 

 

 

 

 

“Inventaron un cristal que dejaba pasar las moscas. La mosca venía, empujaba un poco con la cabeza y, pop, ya estaba del otro lado. Alegría enormísima de la mosca.”

 

 

 

Julio Cortazar, ESCRITOR Y MI AMOR PLATÓNICO

 

 

 

 

¿De dónde venimos? ¿Quiénes somos? ¿Adónde vamos? (1897)

 

 

 

Paul Gauguin, DEJÓ TODO Y SE VOLVIÓ PINTOR

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“Tengo la loca idea de retratar en un solo trabajo todo el universo material, todo lo que conocemos de los fenómenos de cielo y tierra, desde las nebulas de las estrellas hasta los musgos que crecen en las rocas graníticas —y todo eso en estilo vívido que estimule y cautive el sentimiento.”

 

 

Alexander Von Humboldt, ES TAN GRANDE, QUE NO CABRÍA EN ESTÁ DEFINICIÓN.

 

 

 

 

 

 

 

 

“Si puedes vivir sin escribir, no escribas”

"La vida no es la que uno vivió, es como uno la recuerda y como la recuerda para contarla"

 

 

 

Gabriel García Márquez, EL MAESTRO.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

“Ustedes miran a lo alto cuando quieren elevarse, yo miro hacía abajo porqué estoy en las alturas; ¿Quién de ustedes puede reír y mantenerse al mismo tiempo en las alturas?”

 

 

Friedrich Nietzsche, PROFETA, GUÍA

 

 

 

 

 

 

''Estamos conscientes de que no sólo somos maestros del color y la línea, sino también educadores políticos .Hay que trabajar, trabajar por México”

 

 

Pablo O´Higgins, MURALISTA MEXICANO, NACIDO EN E.U.A.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

EN RESPUESTA A LOS COMENTARIOS... ¿FRIDA? NO HAY UNA RAZÓN PARA SEGUIR A FRIDA, NO ES LO MISMO BELLEZA QUE GENIALIDAD... NO ES LO MISMO ADMIRACIÓN QUE APRENDIZAJE.

FRIDA FUE UNA EXCELENTE PINTORA, PORQUÉ PUDO PINTARSE A SI MISMA, PERO SU VIDA NO ES ALGO QUE NADIE CON SENTIDO DE LA REALIDAD ESTE DISPUESTO A SEGUIR, SU ARTE ES EGOISTA, ADEMÁS... BUENO, HABRÍA DECENAS DE ´PERSONAS MEJORES PARA TOMAR COMO EJEMPLO EN LA LISTA... ES ESTUPIDO E INCOHERENTE IMAGINAR A FRIDA JUNTO CON ESTOS PERSONAJES...

JUAN, JIMENA, CONEJO Y YO EN EL INFIERNO - MALVIAJES-

SI ME NECESITAN: 044 55 16 87 67 38

SOLO SI ES IMPORTANTE

 

 

Ruth Moreno

Occupation
Está historia no empieza con la típica mujer ingenua, temerosa y necesitada de seguridad. No, no, está historia empieza con unamujer, cazadora furtiva, de labios sangrantes, de historial de prostituta inmaculada, de geisha citadina encarcelada. Me hablo de la historia del mundo, me contó la formación de las cosas, me describió todos los mares y me dibujo con sus palabras el olor de las gardenias y de las begonias, hizo brillar el calor de los colores de las aves más exóticas del mundo ante mis ojos. Tenía una sabiduría celestial que me provoco sentirla más anciana, casi inmortal. Me habló de pueblos construidos en basamentos literarios, me explicó detalladamente el estado limbico comático de la falta de cuerpo.